16.6.10

Sobre ganarle a los pequeños

Terminó la primera jornada de todos los grupos mundialistas. En medio del escándalo ensordecedor y necio de las vuvuzuelas se levantan igual de repetitivas y monótonas todas las quejas: que la Jabulani, que el fútbol feo, que el fútbol defensivo, que la falta de gol, que las temporadas europeas, que las lesiones… Todos los favoritos del mundial debutaron contra equipos de menor categoría, contra equipos que seguramente no van a estar ni en cuartos de final; casi todos decepcionaron. Mi forma de resumir esta primera fase no es con todas las quejas que han salido durante el mundial, yo digo: Brasil y Alemania van a poner orden.
Creo que son los únicos dos equipos que vienen decididos a ser campeones del mundo. Los demás vienen a jugar sus cartas de favoritos, de tener estrellas, de tener mucho nombre o de lo que sea, pero demuestran que en las copas del mundo la mayoría de los grandes se desinflan y el título se lo llevan siempre los mismos.
¿Qué significa ganarle a los pequeños? Seamos realistas: los siete equipos con más favoritismo jugaron contra equipos de segunda. Argentina le gana 1-0 a Nigeria y no convence; Holanda le gana 2-0 a Dinamarca y todo mundo dice que jugó feo. Inglaterra empata a 1 con Estados Unidos y es un escándalo; Italia empata igual contra Paraguay y a todos se nos olvidó que son campeones del mundo; España pierde de la misma manera que Barcelona perdió contra el Inter. Brasil le gana 2-1 a Corea del Norte en un partido durísimo, y Alemania con solidez le gana 4-0 a Australia. Entonces viene el diálogo periodístico de rigor:
Periodista 1: Sólo Alemania me convenció.
Periodista 2: Pero Alemania jugó contra un equipillo que no le puso resistencia.
Interviene Miguel: ¿Qué es Australia? ¿Qué es Estados Unidos? ¿Qué es Paraguay? ¿Qué es Corea del Norte? ¿Qué es Suiza? ¿Qué es Nigeria? ¿Qué es Dinamarca? A nivel de logros mundialistas todos estos son lo mismo.
La verdad es que solo Brasil y Alemania me convencieron. A Brasil le pusieron toda la resistencia del mundo y aún así jugó bien y ganó. Pensemos que Corea le exigió tanto a Brasil como Suiza a España, pero Brasil metió dos goles y España se quedó sin ideas frente al área grande. Lo mismo Estados Unidos con Inglaterra, y Paraguay con Italia. Pensemos que Australia no le exigió a Alemania, pues Alemania se encargó de establecer su jerarquía (un equipo jovencísimo que a pura camiseta pone orden en el mundial) y de meter los goles. En otras palabras, a estos dos equipos no importa cuánto se les exija, porque llegan al mundial a ganar y ser campeones, no a hacer gala de sus estrellitas y de sus títulos continentales.
Para mí España es favorito a llegar a semifinales. Pero Andrés Iniesta y Xavi son buenísimos para quedarse sin ideas, les pasó contra Estados Unidos en la Confederaciones, les pasó con el Barca en la Champions, les pasó hoy contra Suiza.
El balón jamás tendrá la culpa. Un jugador de verdad se adapta a las circunstancias que le pongan: al balón, al frío, a los árbitros, a las vuvuzuelas, a lo que quieran. Esto sí es un factor que influye: que la mayoría de los jugadores llega físicamente destrozado por la inhumana temporada futbolística de la que vienen. Eso ya fue tema hace cuatro años en Alemania, y este año ha sido mucho más visible con el Dream Team de lesionados.
En los próximos seis días seguramente veamos partidos más abiertos con equipos que andan buscando su clasificación, sobre todo después de que 12 de los 32 equipos empataron su primera fecha. Hay grupos que siguen igual que al principio (el A y el F), y grupos donde algunos pronósticos salieron mal. Pero bueno este es el mundial. Todo mundo dice que está malo el mundial, pero yo digo: solo cada cuatro años tenemos 3 mejengas diarias de equipos entregadísimos que lo quieren dar todo para conquistar la historia.

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