12.2.09

Primer paso hacia Sudáfrica 2010.

Por muchas razones, siempre le tenemos miedo y respeto a Honduras. Los temores no son infundados. Hombre por hombre, desde hace muchos años, Honduras tiene un gran cuadro. En los últimos años, exportan jugadores a Europa constantemente. Hasta hace 7 años, tuvieron durante al menos 10 años una paternidad brutal sobre nosotros. Cada 4 años pensamos que qué difícil va a estar con Honduras y que es el rival directo. Esta paternidad terminó cuando les ganamos 3 a 2 de visita en la eliminatoria hacia Corea-Japón, cuando tuvimos la mejor selección de nuestra historia, con aquel gol de Mauro Solís después de una jugada imposible de Paulo. Poco después, en la Copa América 2001 les volvimos a dar. Desde entonces, a pesar de que en la eliminatoria pasada nos hicieron 5 en Alajuela, seguimos básicamente de papás. Ellos también nos temen y nos respetan.
Anoche se dio una nueva edición del llamado "clásico centroamericano". Como siempre, nos estábamos comiendo las uñas, sufriendo por Amado, Suazo y compañía y dando gracias a Dios porque no vino Wilson Palacios.
Jugamos un primer tiempo trabado y difícil. La marca siempre nos ha hecho daño, y eso ya todo el mundo lo sabe. Los catrachos nos marcaron bastante bien en el primer tiempo, aislando a Paté y a Celso. Por esta razón, cuando pasaba la bola más allá del medio campo hondureño, Furtado y Saborío recibían de espaldas al marco. Sabo pivotea muy bien, pero necesita que el otro delantero que le acompaña sea más movil y más rápido. De lo contrario no es eficiente, porque él nunca no se va a bailar a 2 defensas empezando de espaldas. Las líneas estaban muy lejos y el pelotazo no estaba sirviendo para nada, excepto en los últimos 5 minutos, cuando Celso empezó a pasar la bola con sentido.
El segundo tiempo ha sido de lo mejor que le he visto al equipo de Kenton. Salimos agresivos, haciendo pressing, asfixiando a los creadores de juego hondureños, especialmente al Lobo. Además, Paté y Celso se soltaron, y lo que creo que fue vital: Armando Alonso se acordó de lo bueno que era. A partir de eso, Honduras no tenía ninguna posiblidad. Los goles fueron buenos, en particular el segundo: una jugada a 3 piezas entre Carlos Hernández, Armando Alonso y el sorprendente Andy Furtado, que debo admitir me tapó la boca. Estuve en completo desacuerdo cuando lo vi en la formación titular, pero por eso yo lo veo en la sala de mi casa mientras Kenton es el entrenador de la Selección Nacional. Ya quedó claro quién sabe más entre él y yo.
En fin, 3 puntos que saben a gloria. Las últimas hexagonales finales las hemos empezado mal y con el pie izquierdo. Esto de empezar ganando, al rival directo y con ese segundo tiempo, me resulta novedoso. Además, de repente así estos hondureños se callan durante unas semanas, porque les encanta llenarse la boca, especialmente cuando es contra nosotros.
Salud.

2 comentarios:

  1. Creo que Armando Alonso fue de lo mejor. Creo que tenemos equipo para causarle a México los mismos problemas que le causó Estados Unidos. Creo que Centeno no es indispensable, con Borges y Hernández tenemos una media cancha fuerte.

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  2. Además, en México hay que ser más cautos. Es probable que sea inteligente poner un contención puro en ese partido si de por sí Paté no va a estar.

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