23.3.09

Una buena ida al estadio

El Estadio Universitario de la UANL, casa de los Tigres, es un histórico de México y de los más grandes en el norte de este país. Dicen que es de los más seguros para jugar (no sé qué signifique eso) en México y que tiene la pantalla más grande de Latinoamérica. Vio jugar a Maradona y fue escenario para Queen y U2.
Aquí en Monterrey, el Universitario es llamado el Volcán. Es un estadio alto, donde las gaderías no se van muy lejos de la cancha, y donde caben 40.000 almas. Aunque los Tigres luchando por salvarse del descenso, el estadio siempre se llena. Y las aficiones de los equipos regios (Tigres y Rayados) se jactan de ser las más fieles aficiones de todo México. No tengo confirmación imparcial de este dato.
Por fuera, y sin afán de jugar de nada, el estadio no es menos feo que el Ricardo Saprissa, que subís por unas rampas de cemento con una malla a tu mano derecha y con un ventolero que no es jugando. Tuve la oportunidad de ir a un palquito, en el este de la cancha justo frente a las zonas técnicas. Los palcos están muy bien, con asientos de cine y con baño, con piso de azulejo y con paredcita bien acabada. Tiene muy buena vista y te da a la pura platea. Ni te enterás de las graderías de arriba tuyo. Donde estábamos era muy cerca de la "zona de gol" donde se mete la barra de los Tigres, en la popular sur como allá en Tibas...
El juego era Tigres-Chivas, partido clave para los locales en su lucha por salvarse del descenso. Omar Bravo era la figura a observar por los Tigres, aunque el verdadero protagonista fue Lucas Lobos, y el Conejo Pérez hizo un par de paradones que pueden significar la primera división. Por las Chivas Ramoncito era de lo mejor, Omar Arellano nunca se encontró, y Ochoa ni jugó. El que si jugó fue Borgetti a quien le cantan: "para Borgetti, jubilación". Lo mejor fue ver a Pekerman vivir el partido con toda su pasión en la banca local.
A la gente con quien iba le encantó el partido, a mí me pareció que estuvo ahí no más. Los Tigres fueron pura obligación y nada de fútbol vistoso. El gol solitario de Benítez a mitad del primer tiempo fue un buen gol y fruto de una de las seis o siete llegadas que tuvieron los Tigres en todo el partido. Cuando se fueron arriba, las Chivas si acaso metieron dos bolas al área, aunque al final del juego habría dos intervenciones claves del Conejo Pérez para mantener la esperanza felina.
Las gradas se encendieron hacia el final del juego, y el ambiente estuvo muy bueno, lo que no logro tragarme son las porras mexicanas que parecen una sombra vaga de los cantos argentinos. El grito es "Tigueres" y no "Tigres"... sabrán ellos por qué.
Destaco el show de medio tiempo, con unos juegos de los patrocinadores involucrando a los aficionados y dando cualquier cantidad de regalos a las gradas. Aunque sea un showcito ahí no más, es mil veces mejor que el medio tiempo tico donde ponen el reggaetón y no hay nada más que hacer que morirse de frío o aguantar el sol.
La ida al estadio de los Tigres fue agradable, hay mejores juegos y mejores equipos en México. Tampoco es México el paraíso del fútbol latinoamericano. Les dejo unas fotos.

4 comentarios:

  1. Por lo menos mejor que la mayoría de partidos aquí. Además, no todos los días se ve a Chivas en vivo.

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  2. Que bueno! La vista desde ese palco está increíble! Por cierto, con que equipo va la mayoría? Tigres o Rayados?

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  3. De esos dos prefiero a Monterrey, pero mi equipo es el Rebaño Sagrado

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  4. La población está mita y mita. Monterrey está igual de dividido que Costa Rica. Y no hay cuestión que los del Tec son rayados y los de la UANL son tigres, ni tampoco que los criminales son tigres y los de plata son rayados. Es parejo parejo. A mí me gusta más rayados, pero la afición de Tigres tiene todo mi respeto...

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